Departamento de Salud de Pensilvania ofrece diversos programas de ayuda para víctimas de violencia doméstica

Las autoridades refieren que este tipo de maltrato es un problema de salud pública que puede afectar a cualquier persona y la atención preventiva es fundamental para evitar traumas que produzcan daños crónicos a la salud.

El Departamento de Salud de Pensilvania advirtió que la violencia doméstica es un problema de salud pública que afecta a miles de familias en la región, con trauma inmediato causado por el abuso que puede producir daños mentalmente a largo plazo. Por esto es esencial la atención preventiva y la denuncia con anticipación para evitar en última instancia desenlaces fatales de algún miembro de la familia.

La secretaria de Salud de Pensilvania, Dra. Rachel Levine, resaltó las perturbaciones que genera en los hogares cada año este patrón de comportamiento y aseguró que el gobierno local garantiza protección a los afectados, así como a los sobrevivientes de este tipo de maltrato que inclusive no hayan denunciado el abuso a la policía.

De acuerdo con los datos de la Coalición de Pensilvania contra la Violencia Doméstica (PCADV), el año pasado se registraron 112 víctimas de homicidio por violencia domiciliaria y más de 1,600 personas murieron por esta misma causa la última década. Una situación que era prevenible en los hogares a través de la denuncia.

Según esta organización, cualquier persona independientemente de su identidad o género puede ser víctima de este crimen, el cual suele suceder a través del abuso emocional, violencia física, abuso financiero, abuso verbal, acecho y violencia sexual.  De igual manera, el trauma puede derivar en otros daños crónicos a la salud como depresión, abuso de alcohol y sustancias o enfermedades de transmisión sexual como el VIH / SIDA.

En este sentido, el Departamento de Salud considera algunos signos que pueden evidenciar si una persona está experimentando violencia doméstica y agresión sexual, entre ellos la víctima parece preocupado porque su pareja se enoje, da excusas por el comportamiento de su pareja, tiene marcas o heridas inexplicables, experimenta cambios de comportamiento o tiene una pareja extremadamente posesivo, que le limita su tiempo con amigos o familiares.

Las autoridades sanitarias consideran que en medio de la pandemia del COVID-19, algunas víctimas y sobrevivientes pasan más tiempo cerca de sus abusadores, un entorno que aumenta el riesgo para su seguridad y bienestar.

Por esta razón, las autoridades locales ponen a disposición de los residentes varios recursos para quienes experimentan o presencian violencia doméstica, agresión sexual o abuso infantil. En este aspecto, el programa local ofrece servicios confidenciales y gratuitos las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en su página https://www.pcadv.org/find-help/ o por la línea 1-800-799-SAFE (7233).

Asimismo, la Coalición Contra la Violación de Pensilvania (PCAR), ofrece servicios de crisis por agresión sexual en su web https://pcar.org/ o 24 horas por el número 1-888-772-7227. También la Red Nacional de Violación, Abuso e Incesto (RAINN), cuenta con la línea  1-800-656-4673 y el servicio de chat https://www.rainn.org/get-help. Frente a cualquier incidente violento las autoridades recomiendan no intervenir para evitar alguna lesión y llamar de inmediato al 911. 

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