“Del 1 al 10, el barbijo es 100 veces importante”, afirma una especialista

Foto: AP

La bióloga y bioquímica Camila Yattah Ruiz destacó que la población debe usar mascarilla y “respetar las medidas sanitarias” porque sino “el virus se va a seguir propagando”. “Un 20% de los contagiados tiene secuelas a largo plazo”, advirtió.

La utilización del barbijo para combatir el Coronavirus ha estado en controversia desde el inicio de la pandemia en gran parte del mundo, pero en Estados Unidos particularmente; de hecho, el presidente Donald Trump se negó a usarlo durante muchísimo tiempo y contradijo las indicaciones del principal referente sanitario del país, Anthony Fauci, un férreo defensor de la mascarilla.

El pasado sábado, la bióloga y bioquímica Camila Yattah Ruiz dialogó con Contratapa -el resumen semanal de Latino News Network, que se emite todos los sábados de 9 a 11 por Latina FM- y se pronunció en sintonía con Fauci y la gran mayoría de especialistas sanitarios sobre el uso de la mascarilla.

“Del 1 al 10, el barbijo es 100 veces importante”, definió, y agregó que “es importante mantener la conciencia social” sobre su utilización, debido a que “si la población pierde credibilidad y conciencia sobre lo que este virus genera estamos perdidos”.

“Si la gente no se cuida o no respeta la distancia social, este virus se va a seguir propagando. Por eso es muy importante que todos entiendan que tienen que respetar las medidas sanitarias”, siguió.

“Ahora la gente se acostumbró y está viviendo la vida normalmente, como si nada pasara. No se habla del tema. Las noticias hablan sobre todo de las elecciones nacionales y se dejó el tema a un costado”, lamentó.

En ese sentido, la joven -graduada en el PhD Program in Biochemistry, Graduate Center of the City University of New York- advirtió que alrededor del 20% de los contagiados tienen secuelas a largo plazo, que pueden ser “súper graves” e ir desde problemas respiratorios hasta un accidente cerebro vascular.

Esto se debe a las características propias del Coronavirus, que “una vez que ingresa al cuerpo va hacia la zona pulmonar y genera una falla en los alvéolos, que son los que liberan los desechos como el dióxido de carbono y nutren de oxígeno a la sangre que luego corre por todo el cuerpo”.

“Cuando el cuerpo está enfermo, esos alveolos fallan, se inflaman y no se puede generar ese intercambio de oxígeno en sangre. Al no estar oxigenada, la sangre no puede llevar el oxígeno a los demás órganos del cuerpo, se genera una falla multiorgánica y los órganos empiezan a malfuncionar por completo”, explicó.

Para evitar estas consecuencias, Yattah Ruiz recomendó seguir manteniendo los cuidados hasta que se distribuya efectivamente una vacuna, que tiene actualmente “cuatro focos importantes” que están cerca de lanzar sus dosis al mercado: “China, Oxfordque será producida en Argentina y México-, Estados Unidos y Rusia”, sobre la cual existieron numerosas “críticas desde Occidente por los protocolos y el cumplimiento de las fases” antes de realizar el anuncio la semana pasada.

“No sabemos cuándo Rusia empezó a hacer sus pruebas; puede haber sido en diciembre o hace dos meses, por ende no se saben los efectos secundarios”, explicó.

Además, despejó las dudas sobre las distintas fases que ocurren tras la sintetización de la vacuna, ya que muchas veces se habla de que varias se encuentran en fase 3, lo que significa que se realizan “pruebas mucho más científicas y aleatorias”, con un número mucho mayor de testeos.

“La fase 1 involucra a menos de 100 adultos y la 2 a un grupo más grande, de cientos de personas”, comparó, y agregó que “una vez pasada la fase 3 ya se está en condiciones de comercializar la vacuna, que es la fase 4”.

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