Cuomo y Murphy solicitaron al Gobierno federal que derogue la deducción de impuestos estatales y locales

Foto: Don Pollard/Office of the Governor of New York

Ambos líderes unieron sus voces para reclamar la eliminación de una política fiscal que implementó la administración Trump para tomar el dinero de los impuestos de estados demócratas y transferirlo a los estados republicanos.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, y el gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, instaron al Gobierno federal para que la asignación de los fondos de un próximo paquete de estímulo se distribuya según la necesidad de cada estado. 

A la vez, pidieron que se derogue el límite a la deducción de impuestos locales estatales -conocido como SALT- debido a que perjudica a varios estados a pagar más en impuestos.

Cuomo indicó que esta disposición se basa en “impuestos estatales, locales, técnicos y confusos” y aseguró que se trató de una imposición en los impuestos bajo el argumento de que “vamos a tomar de los estados más ricos y dar a los estados pobres”, redistribuyendo el dinero a los estados republicanos.

En ese sentido, el mandatario señaló que el costo anual de SALT para el estado es de más de 12 mil millones de dólares y apuntó que cada día que no se deroga esta medida “son otros 34 millones de dólares que se les quitan a los contribuyentes del estado”.

“El próximo paquete de ayuda COVID-19 debe incluir financiamiento estatal y local, alivio de alquiler e hipoteca, ayudar a los trabajadores de restaurantes y acabar con SALT. El gobierno federal debe ofrecer una solución real a la crisis de desalojos que se avecina”, señala un fragmento de la carta que envió el mandatario a la delegación del Congreso de Nueva York.

En otro punto, Cuomo hizo referencia a los 350 mil millones de dólares que el presidente Joe Biden prometió durante su campaña para ayuda estatal y local en caso de ser elegido .

Al respecto, dijo que el Senado debe considerar una distribución justa para esos fondos, ya que Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut pagaron un precio más alto por la crisis del COVID-19 que otros estados y regiones del país.

Por su parte, el gobernador Murphy describió el límite de deducción SALT como “un trato muy injusto”, ya que implica una doble imposición para subsidiar otras partes del país por delante de la región, dando prioridad a las corporaciones más grandes sobre las familias trabajadoras.

“Creo que solo en Nueva Jersey ha sido un incremento de 3 mil millones de dólares en los bolsillos de nuestros propietarios en el estado. Es hora de que saquemos esto de los libros. Cuanto más tiempo permanezca encendido, más personas saldrán heridas”, justificó Murphy.

De igual manera, el gobernador de Nueva Jersey dijo que la ayuda estatal y local la necesitan “desesperadamente”, pero remarcó que la asignación de los fondos para cada estado no debe ejecutarse solo en términos de necesidad, sino en la manera en cómo se distribuye.

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