¿Cómo se detectan las variantes del COVID-19?

Foto: @fusion_medical_animation - Unsplash

Mientras las autoridades continúan evaluando medidas para limitar los contagios por la circulación de la variante Delta, indagamos sobre un tema central para la comunidad científica: las mutaciones.

En las últimas semanas, autoridades de diferentes regiones han implementado medidas que habían sido dejadas atrás gracias a los avances en las campañas de vacunación.

Con la irrupción de la variante Delta, la obligatoriedad de vacunación o presentación de pruebas semanales en personal médico y administración pública y el uso de tapabocas en interiores han vuelto a ser moneda corriente en diferentes regiones del país.

Para dimensionar su importancia, la OMS ha establecido que existen cuatro mutaciones del COVID-19 que son consideradas “preocupantes”: Alpha, Beta, Gamma y Delta. Esto se debe a que cumplen con al menos una de las siguientes características:

  • Generan un aumento de la transmisibilidad o cambio perjudicial en la epidemiología de COVID-19.
  • Incrementan la virulencia o cambio en la presentación clínica de la enfermedad.
  • Disminuyen la eficacia de las medidas sociales y de salud pública o de los diagnósticos, vacunas y terapéuticas disponibles.  
¿Cómo se descubre la existencia de una nueva variante?

Las mutaciones son definidas como «cambios en el código genético de un virus que ocurren naturalmente con el tiempo cuando un animal o una persona se infecta», según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

En un artículo del Foro Económico Mundial, se rescatan algunas declaraciones del profesor Stuart Ray de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, que permiten ilustrar la importancia de las variantes: “Cuando la evidencia es lo suficientemente fuerte de que un cambio genético viral está causando un cambio en el comportamiento del virus, obtenemos una nueva perspectiva sobre cómo funciona este virus”.

Por lo tanto, al encontrar modificaciones en el código genético, la comunidad científica se encarga de investigar y rastrear la replicación de esos cambios, y así establecer la existencia de una nueva variante.

¿Las vacunas brindan inmunidad? La respuesta es sí

La doctora Soumya Swaminathan, una de las principales científicas de la Organización Mundial de la Salud, aseguró días atrás que “todas las vacunas enumeradas para uso de emergencia por la OMS protegen contra el desarrollo de enfermedades graves, hospitalización y muerte”.

Esto se debe a que “todas brindan al menos cierta protección contra nuevas variantes de virus porque estas vacunas provocan una amplia respuesta inmune que involucra una variedad de anticuerpos y células”, según comunicaba la OMS en marzo de este año, algo que se cumplió con los estudios posteriores.

“Por lo tanto, los cambios o mutaciones en el virus no deberían hacer que las vacunas sean completamente ineficaces”, concluía en aquel momento la información brindada por el máximo organismo mundial de salud.

Sin embargo, en este punto surge otro cuestionamiento: ¿Qué ocurriría si surgen nuevas mutaciones que superen la cobertura de las vacunas actuales?

Para la tranquilidad de la población, la OMS comentó lo siguiente: “En el caso de que alguna de estas vacunas resulte menos eficaz frente a una o más variantes, será posible cambiar su composición para brindar mayor protección”.
Teniendo en cuenta estos datos, las autoridades sanitarias mundiales coinciden en que la mejor herramienta y única solución posible para ponerle fin a la pandemia, es la vacunación masiva.

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