Buques iraníes que se dirigen a Venezuela aumentan la tensión con Estados Unidos

Foto: Pixabay

Los ojos del mundo tienen la mirada puesta sobre Venezuela a medida que se aproximan los barcos iraníes con gasolina para ayudar a la nación sudamericana que enfrenta una compleja situación con el suministro de combustible en todo el país.

Cargados con alrededor de 1,5 millones de barriles de gasolina, cinco buques iraníes se dirigen hacia espacio marítimo venezolano con el objetivo de resolver la escasez de combustible derivada de varios factores que han acelerado la decadencia de Petróleos de Venezuela (PDVSA) en el país con las mayores reservas de crudo en el mundo.

El Petunia, El Forest, El Fortune, El Clavel y El Faxon, son los tanqueros que navegan desde aguas persas con destino a la nación sudamericana, donde las dificultades para conseguir gasolina han sumado un nuevo obstáculo a la ciudadanía en medio de la crisis causada por el Coronavirus.

Factores acumulativos han ocasionado que las refinerías más importantes en Venezuela,  todas bajo administración estatal, están casi por completo paralizadas. La refinería de El Palito y Puerto la Cruz, así como el Complejo Refinador Paraguaná (CRP), este último, calificado como el mayor complejo refinador de Venezuela y el segundo más grande del mundo, se encuentran casi sin actividad. 

En consecuencia, esta situación ha generado una fuerte escasez, la cual ha dado espacio para que nazca un mercado paralelo en la venta de combustible a precios que oscilan entre 2$ y hasta 3$ dólares por litro en un mercado donde surtir un vehículo siempre ha sido prácticamente gratuito.

La expectativa sobre al arribo de los buques iraníes a tierras venezolanas ha generado un alto nivel de tensión entre Washington, Caracas y Teherán como no había ocurrido en mucho tiempo.

La administración Trump, advirtió hace algunos días que consideraba la entrega como una amenaza y por esa razón, se reservaba el derecho a intervenir. Frente a estas declaraciones, Irán anunció que respondería a un posible abordaje con el uso de la fuerza.

Por su parte, el Departamento de Defensa de Estados Unidos negó estar planeando una “operación” contra los cinco buques petroleros iraníes que en estos momentos navegan rumbo a Venezuela, de los cuales, el carguero Fortune ya llegó este sábado por la noche a aguas territoriales de Venezuela sin la intervención de EE.UU.

La ayuda que ofrece Irán a Venezuela, le dará tiempo para abastecer de manera controlada al parque automotor como lo vienen haciendo, al menos durante un mes y medio. De esta manera, también ganan tiempo mientras logran reactivar las operaciones de algunas de sus refinerías y así volver a contar con el suministro de producción local.

En este contexto, debemos recordar que el margen de maniobra  del gobierno venezolano en el sector petrolero se terminó de debilitar el 5 de agosto del año pasado cuando la orden ejecutiva de Donald Trump dictaminó el control sobre Citgo, la filial venezolana ubicada en los Estados Unidos con un valor de 8.000 millones de dólares.

Asimismo, las sanciones secundarias sobre Rosneft Trading y su afiliada TNK Trading International dictadas por el Departamento del Tesoro en febrero y marzo de este año, son un golpe contra las ventas de crudo venezolano en mercados internacionales y también generan dificultades a las importaciones de gasolina y otros productos.

Ante este escenario, geopolíticamente Venezuela ahora se ubica en el medio de dos naciones que siempre han llevado relaciones distantes y con posturas desafiantes. Venezuela tiene un historial diplomático de comportamiento neutral, sin embargo, la llegada de los buques y el afianzamiento de sus vínculos con Irán generan un ambiente de tensión de cara a los próximos días.

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