Bolsonaro anunció que dio positivo a su segundo test de COVID-19

Foto: AFP

A una semana del primer examen, el presidente brasileño manifestó que se realizó otra prueba que confirmó el diagnóstico. Por ahora, afirma sentirse en buen estado de salud y asintomático, mientras sus opositores dudan que haya contraído la enfermedad.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, confirmó que dio positivo a su segundo test de COVID-19, una semana después de que anunciara el primer diagnóstico de la enfermedad.

Por ahora, el mandatario afirma sentirse en buen estado de salud: sin fiebre, sin problemas respiratorios y sin pérdida de gusto u olfato, por lo que se trataría de un paciente asintomático.

De todas formas, vale la pena aclarar que hasta el momento todas las informaciones han sido provistas por el propio jefe de Estado, sin que ningún médico o examen imparcial haya podido comprobar que efectivamente padece Coronavirus.

En cualquier otro mandatario no habría por qué dudar de esa información, pero las reiteradas afirmaciones falsas o dudosas de Bolsonaro han generado que muchos opositores adviertan que todo podría tratarse de una estrategia del mandatario para promover el uso de la hidroxicloroquina.

Este medicamento ha sido defendido por Bolsonaro desde que el brote llegó a Brasil, ya que ordenó al Ejército su producción en masa, le compró a Estados Unidos un lote gigantesco de dosis y, recientemente, luego de anunciar su contagio, afirmó estar consumiendo el fármaco para combatir el virus.

“Mi médico militar me ha recomendado la hidroxicloroquina. Hasta ahora viene funcionando”, manifestó este miércoles en un Facebook Live con sus seguidores.

El contexto de Brasil, segundo país del mundo en cantidad de casos (1,9 millones) y muertes (más de 75 mil), ha golpeado fuertemente la imagen de Bolsonaro, quien desde un primer momento desestimó la gravedad del COVID-19, al que llegó a calificar como un “resfriadinho” o “gripezinha”.

Por ello, muchos analistas opinan que el diagnóstico positivo que Bolsonaro ha informado podría ser también un método para mostrarse revitalizado y fuerte en la lucha contra el Coronavirus.

Más allá de las especulaciones, el mandatario permanece aislado en el Palacio presidencial da Alvorada desde el pasado 7 de julio -cuando anunció su contagio, en un escandaloso diálogo con la prensa en el que decidió quitarse el barbijo frente a los periodistas- y ha afirmado reiteradamente que la nula salida al exterior le parece “insoportable”.

“Esperaré con bastante ansiedad que el siguiente test me dé negativo porque no aguanto esta rutina de quedarme en casa, es horrible”, indicó el jefe de estado brasileño, en diálogo con CNN Brasil.

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