Biden visitó Pensilvania y presentó por primera vez su plan económico

Foto: AP

En un intento por disputarle al presidente Trump su terreno más sólido, el candidato demócrata prometió crear cinco millones de empleos y “reconstruir la clase media”.

El candidato presidencial Joe Biden visitó este jueves la localidad de Dunmore, en Pensilvania, y presentó por primera vez gran parte de su programa económico, con el que intentará arrebatarle la presidencia al actual mandatario, Donald Trump, en noviembre.

Justamente, la difusión de su proyecto es un intento de Biden de disputarle al actual jefe de Estado el terreno en el que se siente más seguro, ya que el republicano ha insistido en numerosas oportunidades que si su contrincante es elegido, la economía estadounidense caerá.

Fueron varios anuncios importantes los que Biden desarrolló en Dunmore. En primer lugar, señaló que su plan se llamará “Build Back Better” (“Reconstruyámoslo mejor”), que curiosamente tiene varios elementos que podrían coincidir con el proyecto de Trump, “America first” (“Estados Unidos primero”).

En un giro a un discurso proteccionista (propio de Trump y usualmente ajeno a los demócratas) Biden prometió reforzar el programa “Comprar estadounidense”, que dispone que el Gobierno deba comprar productos dentro de su propio país en vez de hacerlo en el exterior, con el objetivo de motorizar la industria interna.

“Cuando se usa el dinero de los estadounidenses, hay que hacerlo en comprar productos estadounidenses, que fomenten el trabajo de los estadounidenses”, reiteró Biden, quien indicó que se propone de esta forma crear “cinco millones de empleos” y “reconstruir la clase media” a través de políticas tributarias que beneficien a este sector.

En ese sentido, también indicó que intentará reducir la dependencia económica de su país con China, un país contra el cual Trump ha apuntado en numerosas oportunidades. De esta manera, confirmó su alejamiento del discurso internacionalista y de grandes acuerdos globales con el que Barack Obama se impuso en dos oportunidades y se centró, en cambio, en las prioridades de su país.

En esa dirección, Biden se propuso dejar en claro que Trump ha beneficiado a la Bolsa y las grandes fortunas y que un hipotético mandato suyo y del Partido Demócrata traería beneficios para los asalariados. 

“Las fábricas de Estados Unidos fueron el arsenal de la democracia en la Segunda Guerra Mundial y deben ser parte del arsenal de la prosperidad de Estados Unidos hoy, para ayudar a la recuperación económica de las familias trabajadoras”, sostuvo Biden en un comunicado que difundió y lleva su firma y la de su partido.

En ese texto puede verse, también, un intento de recordar los prósperos años ‘30 y ‘40, que con el New Deal convirtieron al país en la principal potencia mundial junto a la URSS y dispararon la economía, tras la inédita crisis que significó la Gran Depresión.

Así, la pandemia del COVID-19 puede verse en el discurso de Biden como una nueva Gran Depresión (inclusive así lo muestran los números, con niveles de caída y desempleo inéditos en las últimas décadas) y el demócrata pareció querer recuperar esa épica nacionalista en su aparición de este jueves.

Otros aspectos del contexto que rodearon al anuncio no son menores. Por ejemplo, desarrolló su discurso en una planta metalúrgica, en una señal que refuerza su intento de acercamiento a la actividad industrial y el sector asalariado.

Tampoco es menor que, una vez más, haya visitado Pensilvania, un estado en el que Trump se impuso por 1,3% en 2016 y consiguió un triunfo clave para los republicanos, que no vencían allí desde 1988.

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