Biden proclama el «regreso» de Estados Unidos a la alianza transatlántica

Foto: The White House (Flickr)

El presidente Joe Biden proclamó hoy el «regreso» al mundo de la alianza transatlántica, en un potente discurso con el que buscó restablecer al país como líder de Occidente contra lo que denominó un ataque global a la democracia.

Las declaraciones de Biden en la Conferencia de Seguridad de Múnich, un evento anual celebrado este año de manera virtual por la pandemia de Coronavirus, coincidieron con la bienvenida de la canciller alemana Angela Merkel al «multilateralismo», tras años de choques con el expresidente Donald Trump.

Con un mensaje radicalmente opuesto al de su predecesor, el jefe de Estado aseguró a sus aliados tradicionales que podían volver a tener confianza en el liderazgo de Washington.

«Estoy enviando un mensaje claro al mundo: Estados Unidos ha vuelto. La alianza transatlántica ha vuelto», afirmó desde la Casa Blanca, en su primera gran alocución internacional sobre política exterior.

«Estamos decididos a volver a comprometernos con Europa, a consultar con ustedes, a recuperar nuestra posición de liderazgo confiable», agregó.

Biden, quien habló antes con líderes del Grupo de los Siete (G7) – un foro de países democráticos ricos-, dijo que el Gobierno priorizará nuevamente la construcción de alianzas, en contraste con las políticas aislacionistas de Trump y su discurso desavenido hacia los socios estadounidenses.

«Nuestras asociaciones perduraron y crecieron a lo largo de los años porque están arraigadas en la riqueza de nuestros valores democráticos compartidos. No son transaccionales. No son para sacar algo», dijo Biden en alusión al énfasis del magnate republicano en señalar a los aliados como rivales económicos.

Por ello, consideró a la fuerza colectiva como la única vía para tener éxito cuando la contienda mundial entre democracia y autocracia está en un «punto de inflexión».

«En demasiados lugares, incluidos Europa y Estados Unidos, se está atacando el progreso democrático», opinó y añadió: «Los historiadores examinarán y escribirán sobre este momento. Es un punto de inflexión. Y creo con todo mi ser que la democracia debe prevalecer».

En ese sentido, señaló que no busca una vuelta a «los bloques rígidos de la Guerra Fría» e insistió en que la comunidad internacional debe trabajar unida en temas como el COVID-19 y el cambio climático, más allá de si existen profundos desacuerdos, reportó la agencia de noticias AFP.

No obstante, hizo duras advertencias sobre las amenazas que, a su juicio, plantean Rusia y China.

«El Kremlin ataca nuestras democracias y usa la corrupción como un arma para intentar socavar nuestro sistema de Gobierno (…) busca debilitar el proyecto europeo y nuestra alianza de la OTAN», indicó.

Como contrapunto a la impronta de Moscú, instó a la unidad de los países occidentales para forjar una «comunidad transatlántica fuerte y estrechamente unida».

Una solución que también propuso a los aliados europeos para «hacer frente a los abusos económicos y la coerción del gobierno chino que socavan los cimientos del sistema económico internacional» y sugirió que las empresas chinas cumplan con el mismo estándar que las firmas estadounidenses y europeas.

Biden también habló sobre Irán y reiteró su compromiso de retomar las negociaciones con Teherán sobre su programa nuclear, tras la salida unilateral del acuerdo nuclear del Gobierno de Trump, pero dijo que es necesario «abordar las actividades desestabilizadoras de Irán en todo Medio Oriente».

De momento, el enfoque de Biden está siendo bien recibido en Europa.

En declaraciones a periodistas tras la cita del G7, Merkel saludó la llegada de Biden al escenario mundial.

«El multilateralismo se ve impulsado por el cambio en el Gobierno de Estados Unidos; la administración de Biden ya lo ha demostrado con sus primeras decisiones», dijo, en alusión al regreso de Washington al Acuerdo de París y a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En la conferencia de Múnich, Merkel se hizo eco de la advertencia de Biden sobre Moscú. «Es muy importante que desarrollemos una política transatlántica hacia Rusia», aseveró.

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