Bayern Münich fue contundente y derrotó 4 a 0 al Atlético Madrid en el inicio de la Champions League

Foto: Marca

La primera fecha de la fase de grupos tuvo como protagonista al último campeón, que no perdona y continúa con la racha goleadora. En Atlético Madrid participaron figuras latinas como Luis Suárez (Uruguay) y Felipe Augusto (Brasil), sumada a la conducción del argentino Diego Simeone.

Con un doblete de Kingsley Coman y los goles de Leon Goretzka y Corentin Tolisso, Bayern Münich vapuleó de local a Atlético Madrid 4 a 0, en un choque interesante aunque sin mayores dificultades para el conjunto alemán.

A solo dos meses de aquella jornada en Lisboa en la que el combinado bávaro alcanzó la gloria y cerró su espectacular temporada, el equipo inició la defensa de su corona en una nueva edición de la Champions League. Su primer choque en el Grupo A fue nada más y nada menos que frente al Atlético Madrid del argentino Diego Simeone.

Los primeros minutos fueron de estudio. Los españoles apostaron por la presión alta y buscaron disputarle la tenencia del balón al local, pero se le dificultó a la hora de generar ocasiones. Sólo Luis Suárez tuvo dos chances: una al no llegar a tocar la pelota sobre la línea del arco y otra al rematar ancho en el área antes de los 30 minutos.

Con el correr de los minutos, el “Aleti” optó por replegarse más cerca de su arquero y dejó de presionar arriba. Eso le permitió al Bayern dominar el encuentro con mayor facilidad y acorralar a su rival. Finalmente, Kimmich recuperó en un rechazo corto de la defensa colchonera y lanzó un pase largo y presiso para Kingsley Coman, quien dominó en el área y definió al segundo palo para el 1 a 0.

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Tras el tanto, el partido se alejó de las áreas. Con los dirigidos por Simeone sin ideas en ataque y con el local sin apuros, intentando sacar a su contrincante del fondo, haciendo circular la pelota, pero con poca penetración. Sobre el final de la primera mitad llegó el 2 a 0, cuando Lewandowski le dio la asistencia a Goretzka quien estampó su gol de volea.

Ya en el segundo tiempo, el Bayern se acercó en varias oportunidades al tercer tanto, pero la falta de efectividad hizo que el marcador siguiera abierto. Hasta que apareció Tolisso con un zapatazo extraordinario a metros de la medialuna del área que se clavó en un ángulo e hizo volar para la foto a Jan Oblak. Con el 3-0, se terminó la historia.

En términos generales, la superioridad entre un equipo y otro estaba clara, pero fue más evidente cuando a los 25 minutos Coman apareció por derecha, dejó en el camino a tres jugadores, y al quedar mano a mano definió a un costado para sellar una obra de arte, ridiculizar a los rivales y festejar el 4-0.