Asociaciones de inmigrantes en Nueva Jersey iniciaron movimiento por la reforma migratoria propuesta por el presidente Biden

Un grupo de inmigrantes se apostó a las afueras de la oficina del legislador Robert Menéndez, en Newark, para solicitarle que abogue en el Senado por el proyecto de ley que busca su protección permanente en el país. 

Representantes de varias organizaciones de inmigrantes de Nueva Jersey alzaron su voz durante una marcha en Penn Station, en la ciudad de Newark, para exigir que la propuesta de la reforma migratoria presentada por el presidente Joe Biden no solo cuente con la aprobación del Congreso, sino que también avance al Senado.

“Le pedimos al pueblo que se una en esta lucha por la reforma migratoria para que todos entremos, no solo los que tenemos más de 15 años en el país, queremos algo permanente para todos”, expresó Byron Santos, presidente de la organización Licencias de Conducir Nueva Jersey.

Debido a que la oficina del senador Robert Menéndez no recibió la petición de las organizaciones, un grupo de manifestantes bloqueó durante algunas horas la intersección entre las calles Raymond Plaza West y Market.

“Otros aliados de la comunidad inmigrante trabajadora bloquearon las calles para enviar un mensaje de que la protección permanente debe concretarse y no quedar en una falsa promesa”, manifestó Carlos Castañeda, representante del movimiento Cosecha.

Castañeda señaló que mientras los políticos presentan su discurso, las deportaciones de la comunidad inmigrante aún continúan. “Estamos pidiendo que dejen de deportar y que la protección permanente suceda ya”, resaltó.

Por su parte, Byron Santos resaltó que la acción del día de hoy se replicará en las próximas semanas, porque el objetivo es que los senadores Bob Menendez y Cory Bucker, de Nueva Jersey, defiendan la aprobación del proyecto y eviten que otros legisladores “la rompan en pedacitos”. “Si no empujamos al pueblo nadie lo va a hacer”, destacó.

Parte de las luchas sociales que han liderado estas organizaciones permitieron que se modifique la ley en el estado para iniciar la emisión de licencias de conducir para inmigrantes indocumentados a partir del 1 de mayo.

En este caso, el movimiento aspira comenzar una nueva lucha para que la reforma migratoria -que podría beneficiar a cerca de 11 millones de indocumentados en el país- se concrete y les permita conseguir un status legal.

Estas acciones cobran fuerza luego de que la Administración Biden anunciara una política migratoria más abierta y flexible en comparación con la gestión de su antecesor Donald Trump.

De hecho, Joe Biden firmó 3 decretos que buscan revertir cambios inmigratorios adoptados en los últimos años, incluyendo uno destinado a reunir a miles de familias de migrantes separadas en la frontera con México, aunque congresistas republicanos se opusieron a este plan.

Translate »