Advierten que 80 millones de personas pueden ser víctimas del hambre por el COVID-19

Es una estimación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en el marco del impacto económico que está generando el Coronavirus.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), advierte que de no tornarse medidas oportunas y eficaces ante el impacto económico que está generando la pandemia, millones de personas en todo el mundo serán víctimas del hambre.

El texto publicado por la organismo titulado: “COVID-19 recesión económica mundial: Evitar el hambre debe estar en el centro del estímulo económico”, refleja que se avecina un recesión ante la cual los países deberán tomar medidas para mitigar el impacto a largo plazo sobre el hambre y la inseguridad alimentaria.

El escenario que presenta este informe predice una reducción en la tasa de crecimiento del producto interno bruto (PIB) de entre dos y diez puntos porcentuales en todos los países en 2020, lo que causaría un incremento de 14,4 millones a 80,3 millones de personas desnutridas, en su mayoría, en los  países más pobres. La nota agrega que los resultados reales podrían ser peores si se agravan las actuales desigualdades en el acceso a los alimentos.

 “Sabemos que el costo humano y económico será masivo y que los países de ingresos medios están a punto de verse peor afectados. Estos países, especialmente aquellos con los niveles de ingresos más bajos, son los anfitriones de la mayor cantidad de personas con hambre, inseguridad alimentaria, personas desnutridas y pobres del mundo”, detalla la publicación.

Aunque algunos países con ingresos altos presentan dificultades para sobrellevar los efectos de la crisis, se enfrentan a un peor escenario los países con ingresos medios que no tienen mecanismos y fondos para estimular sus economías y así poder proteger la mayoría de personas vulnerables durante una crisis global.

Marco V. Sánchez, Subdirector de la división de Economía del Desarrollo Agrícola de la FAO, argumenta que es necesario priorizar la reducción del hambre en tiempo de estímulos económicos.

Si durante la pandemia no se activan incentivos económicos a las naciones más necesitadas que ayuden a garantizar alimentos suficientes para satisfacer las necesidades nutricionales de la población, no solo habrá muertes debido a la enfermedad viral, también se perderán vidas y la salud se verá gravemente afectada por el hambre.Las medidas de apoyo deben estar orientadas a reforzar el acceso a los alimentos durante la pandemia. De esta manera se generarían condiciones de oportunidad para fortalecer y proteger los sistemas alimentarios en recesiones económicas en el futuro. 

Translate »