Activistas por los derechos de inmigrantes son optimistas respecto a la legalización de millones de personas indocumentadas

Foto: Molly Adams - Flickr

Diferentes grupos defensores de los derechos de inmigrantes confían en que el apoyo de la opinión pública incidirá en el complicado panorama en el Congreso, en busqueda de un rumbo hacia la ciudadanía de millones de personas. Además, preparan una campaña publicitaria para presionar a los legisladores.

Alentados por el nuevo gobierno y por el control de las dos cámaras legislativas por parte de los demócratas, los  grupos defensores de los derechos de inmigrantes se preparan para  impulsar la propuesta del presidente Joe Biden, quien propuso allanar el camino hacia la ciudadanía de 11 millones de personas.

Organizaciones como United We Dream y la United Farm Workers Foundation lanzaron una millonaria campaña a través del hashtag #WeAreHome, con el que ya empezaron a publicar anuncios en Facebook y en diferentes redes sociales con el fin de presionar a los legisladores para que apoyen la medida.

“Estamos en nuestra casa”, manifiesta una mujer joven en la primera publicidad, que muestra a inmigrantes que desempeñan trabajos esenciales. “En casa, a pesar de que dicen que no somos de aquí”, expresa. Sin embargo, las posibilidades de que la propuesta de Biden prospere son complejas. 

El escenario plantea un terreno muy dividido y los republicanos han dicho que se opondrán a la iniciativa. Los demócratas tienen 50 de los 100 escaños del Senado y el voto de la vicepresidenta Kamala Harris, pero necesitan al menos 60 votos para que la ley sea aprobada.

“El movimiento maduró”, declaró Lorella Praeli, oriunda de Perú, que es copresidenta de Community Change, una de las organizaciones que impulsan la campaña. “Es más diverso y está más fogueado”. Praeli, de 32 años, fue trasladada a Estados Unidos a los 10 años para recibir tratamiento médico después de perder una pierna en un accidente. 

La campaña da esperanzas a activistas como la mexicana Daniela Murguía, graduada de la Universidad de Washington y que vive en Renton, Seattle. Su familia la trajo en 2008 cuando tenía 11 años, y no tiene permiso de residencia ni protección legal alguna. Ayudó a recaudar millones de dólares para viajeros sin papeles en medio de la pandemia y abogó por incluir esa ayuda en el presupuesto del estado.

Bajo el proyecto de Biden, la mayoría de las personas, como el caso de Murguía, deberán esperar ocho años para obtener sus papeles. Pero quienes se acogieron al programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y registran un Estatus de Protección Temporal (TPS) tras escapar de la violencia de sus países y los trabajadores agrícolas sólo tendrían que esperar tres años

Según una encuesta de AP VoteCast realizada en noviembre, 7 de cada 10 votantes dijeron que prefieren ofrecer a los inmigrantes sin papeles la oportunidad de regularizar su estatus migratorio. El relevamiento involucró a 110.000 participantes e indicó que 9 de cada 10 personas que eligieron a Biden y la mitad de los que votaron por Trump optaron por la idea de apoyar a quienes residen sin permiso legal en el país.

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