A partir del lunes, los viajeros procedentes de Reino Unido deberán presentar un test negativo de COVID-19 para ingresar al país

Foto: New York National Guard - Flickr

Tras la aparición de una nueva cepa del virus detectada en Londres -que se propaga un 70% más rápido que la original- los pasajeros deberán presentar un diagnóstico negativo impreso a la aerolínea correspondiente

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) establecieron que a partir del lunes 28 de diciembre, los viajeros que ingresen a Estados Unidos en vuelos provenientes de Reino Unido deberán presentar una prueba negativa de COVID -19 que no exceda los tres días desde su realización.

“Hoy, el presidente Donald Trump da otro paso para proteger la salud del pueblo estadounidense al exigir a los pasajeros aéreos que vengan de Reino Unido un test negativo, vía PCR o test de antígenos, realizado no más de 72 horas antes de la salida”, informó la agencia federal.  

La medida implica que todas las empresas de transporte aéreo certifiquen el diagnóstico negativo de los pasajeros antes de subir a bordo del avión y en el caso de que una persona se niegue a practicarse el test, podrá denegarse su embarque. “Esta exigencia adicional de test fortalecerá la protección al pueblo estadounidense para mejorar su salud y seguridad, y garantizar viajes internacionales responsables”, precisaron los CDC.

Debido a las preocupaciones del impacto sanitario que pudiera tener a nivel global esta nueva cepa del Coronavirus, varias naciones del mundo han activado protocolos de seguridad más estrictos para las personas que llegan desde Inglaterra, además, países de Europa como Francia, Alemania, Italia, Holanda, Bélgica, Austria, Irlanda, Bulgaria y otros como China y Brasil prohibieron el ingreso de los vuelos desde el Reino Unido.

El panorama es tan grave con esta nueva variación del virus que el ministro de Salud británico, Matt Hancock, reconoció que la nueva cepa detectada en Londres y en el sudeste del país estaba “fuera de control”. Esta situación ocasionó que los contagios alcanzaran un récord histórico de 36.000 casos en un día. Por esta razón, se mantiene el nivel 4 de alerta y las zonas afectadas permanecen cerradas, incluidas las instalaciones de ocio y servicios no esenciales.

Aunque los CDC confirmaron que más de 1 millón de estadounidenses han recibido el antídoto contra el Coronavirus, las autoridades sanitarias no han certificado si la vacuna de Pfizer-BioNTech o la de Moderna tengan el mismo efecto inmunizante ante esta nueva cepa del virus.

En este aspecto, BioNTech reveló esta semana que es “altamente probable” que su fármaco funcione contra la nueva cepa del COVID-19 y en caso contrario, podrían ajustar la fórmula en seis semanas.

Según la plataforma The COVID Tracking Project, este 25 de diciembre se reportaron 124.000 infecciones, 1,541 muertes y cerca de 119.000 hospitalizaciones. Los datos muestran que las cifras pueden ser peores, debido a que varios estados no han enviado sus informes por las vacaciones.

A la fecha, Diciembre se ubica como el mes con la mayor cantidad de decesos desde que inició con la pandemia al contabilizar más de 58.000 muertos, superando el registro de 55,267 decesos en abril.

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