A contrarreloj, senadores republicanos debaten cómo votar en el juicio político a Trump

Foto: Alex Wong - NBC News

Además de decidir si el presidente debe ser condenado por los actos en el Capitolio, los parlamentarios también pueden prohibirle ser electo nuevamente en 2024. Ambas votaciones corren por separado y podrían impulsar una nueva polémica en la Cámara Alta.

Los senadores republicanos tienen en sus manos, sin dudas, una de las decisiones más importantes de la historia del país, ya que está en ellos la posibilidad de condenar a Donald Trump por los actos de sus partidarios en el Capitolio y, de esa manera, convertirlo en el primer presidente en ser destituido por este proceso legal en Estados Unidos.

La votación, que podría realizarse esta misma semana en la Cámara Alta, precisa la adhesión de 17 parlamentarios republicanos para que se apruebe, siempre y cuando los 50 senadores demócratas voten a favor de la iniciativa, algo que se descuenta que ocurrirá.

Hasta el momento, cinco senadores republicanos (Lisa Murkowski, Ben Sasse, Pat Toomey, Susan Collins y Mitt Romney) condenaron públicamente la actitud del mandatario durante la insurrección de hace dos semanas, por lo que podrían acompañar a los demócratas. Sin embargo, todo parece indicar que no alcanzará para completar los 12 votos restantes para que el presidente sea destituido.

De todas formas, se abre una posibilidad intermedia que sí podría ser aprobada, ya que existe la chance -una vez desechado el juicio político- de que se llame a una nueva votación exclusivamente para prohibirle a Trump ser candidato nuevamente en 2024, que precisaría de una mayoría simple (y no de una mayoría absoluta, como es el caso del juicio político).

Sobre este punto debaten ahora los senadores republicanos, que no se ponen de acuerdo en las implicancias que esta determinación podría tener en el futuro de un país totalmente dividido, con una parte importante de la población que apoya fervientemente al presidente.

“Esa opción solo conducirá a más odio y a dividir aún más a una nación profundamente fracturada. Todo eso iría en oposición de lo que el presidente electo Joe Biden ha estado pidiendo durante todo el año”, planteó el senador Tim Scott.

“No estoy de acuerdo en avanzar contra una persona que, cuando la votación se celebre, será un ciudadano privado. Los Padres Fundadores diseñaron el proceso de juicio político como una forma de destituir a funcionarios de cargos públicos, algo que no ocurrirá cuando el Senado debata”, argumentó el senador Tom Cotton.

Por otro lado, los parlamentarios republicanos que ya manifestaron sus críticas al presidente tras los graves disturbios en el Capitolio renovaron sus cuestionamientos. Esto ocurrió especialmente con Sasse y Murkowski, dos de los más fervientes opositores a Trump dentro de su partido.

“Es necesario procesar al presidente con todo el peso de la ley. Sus partidarios estuvieron muy cerca de iniciar una sangrienta crisis constitucional”, justificó Sasse, congresista por el estado de Nebraska.

“Sin dudas, este presidente ha cometido un delito que es imputable, no solo por lo que ocurrió el 6 de enero, sino también por lo que hizo antes de esa fecha, cuando le mintió al pueblo estadounidense sobre los resultados de las elecciones”, expresó la senadora de Alaska.

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