6 de los 10 hogares de ancianos con más muertes por COVID-19 del país están en Pensilvania

Foto: Pikselstock

Dos de ellos se encuentran en Lehigh Valley. Legisladores de ambos partidos criticaron al Gobierno por permitir el ingreso de pacientes en tratamiento a los establecimientos.

Los hogares de ancianos han sido los sitios más perjudicados por la pandemia a lo largo de todo el mundo. Por ello, no es casualidad que el Gobierno nacional -por sugerencia de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés)- haya dispuesto que sus residentes sean los primeros en la fila para recibir las vacunas contra el COVID-19, junto a los trabajadores de la salud.

Cuando el Coronavirus comenzó a golpear con fuerza y se demostró que tenía un considerable nivel de mortalidad en las personas mayores, los esfuerzos de todos los gobiernos a nivel mundial se concentraron en evitar su ingreso en los asilos. En algunos casos se consiguió con mayor éxito y en otros no.

En Estados Unidos, esta diferencia también se evidenció en los diversos estados, que tuvieron distinta efectividad para contener sus brotes dentro de los hogares de ancianos.

De acuerdo a un relevamiento del periódico The New York Times, Pensilvania ha sido el estado que peores resultados tuvo al respecto, ya que 6 de los 10 hogares de ancianos con más muertes desde el inicio de la pandemia se sitúan dentro de su territorio.

2 de ellos, además, se encuentran en Lehigh Valley: el asilo Cedarbrook, en el condado de Lehigh, y la residencia Gracedale, en Northampton, que tuvieron 81 y 76 fallecimientos por COVID-19, respectivamente.

Tras conocerse estos datos, legisladores de ambos partidos cuestionaron al Gobierno estatal y afirmaron que estas cifras se deben a que se permitió que pacientes en tratamiento por COVID-19 permanezcan o regresen al asilo en el cual se encontraban, lo que propagó el virus dentro de los establecimientos.

“Uno de los errores más grandes que se cometieron al comienzo de la pandemia fue enviar a las personas positivas de COVID-19 de regreso a sus instalaciones. Sabemos que los resultados son devastadores cuando el COVID-19 ingresa a los hogares de ancianos”, indicó la senadora estatal demócrata Lisa Boscola.

“No solo no protegieron a los hogares de ancianos, sino que pusieron a los pacientes con COVID-19 dentro de los mismos. No me sorprenden estos datos”, criticó su par republicano Mario Scavello.

Ante estos cuestionamientos, el departamento de Salud estatal salió a defenderse a través de su vocera, April Hutcheson, que justificó las cifras debido a que Pensilvania tiene una de las poblaciones más antiguas de la nación.

Además, el ejecutivo del condado de Northampton, Lamont McClure, argumentó que el estado cuenta con datos “sólidos”, mientras que otras regiones no lo tienen, lo que podría sobredimensionar los números de Pensilvania en comparación con otros territorios.

“Los datos no son comparables, porque es posible que otros estados no releven los datos como lo hace Pensilvania”, justificó.

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